¿Porqué migran los Rroms de Rumanía?

El término nómada no puede atribuirse a los romanís que se desplazan no por decisión propia sino debido sobre todo al rechazo y las persecuciones, debemos, por tanto, hablar de una población en movilidad. @Rolf Bauerdick

El término nómada no puede atribuirse a los romanís que se desplazan no por decisión propia sino debido sobre todo al rechazo y las persecuciones, debemos, por tanto, hablar de una población en movilidad.
@Rolf Bauerdick

La historia de la población romaní de Rumanía viene marcada por el esclavismo al que fue sometido este pueblo y que dividió a esta comunidad entre los mal llamados “nómadas” y sedentarios. El término nómada no puede atribuirse a los romanís que se desplazan no por decisión propia sino debido sobre todo al rechazo y las persecuciones, debemos, por tanto, hablar de una población en movilidad.

Durante el tiempo que duró la esclavitud de los Romá en Rumanía, unos 200 años, estos eran obligados a trabajar la tierra pudiendo ser castigados hasta la muerta según capricho de su amo. En 1835 se podía leer en los Reglamentos Orgánicos de Moldavia y Valaquia que “no eran hombres sino personas que dependían de otras, con su patrimonio y su familia”. Los matrimonios mixtos estaban estrictamente prohibidos.

Los Romá no recibían ningún salario, y por todo alimento, sólo tenían derecho a un trozo de mamaliga, papilla de maíz con algunos granos de girasol. Se les azotaba desnudos y se les ataban al cuello garfios de hierro para no dejarles dormir y castigarlos.

El escritor romaní Mateo Maximoff describe en su obra “Le Prix de la Liberté”, los mercados de esclavos romanís, lugares donde presentados sobre un estrado, eran vendidos en subasta, por grupos o por familias enteras. Además existían presidios donde los gitanos, culpables de rebelión o desobediencia, hasta de simples faltas, trabajaban como lavadores de oro en los campamentos situados al pie de las montañas. Con el fin de que no intentaran escapar, se les obligaba a permanecer completamente desnudos todo el día en el agua helada de los torrentes. Dormían en miserables barracas de madera, jamás calentadas, y los latigazos llovían sobre las espaldas de los que sobrevivían a aquel régimen similar al de un campo de concentración.

El escritor romaní Mateo Maximoff describe en su obra "Le Prix de la Liberté", los mercados de esclavos romanís, lugares donde presentados sobre un estrado, eran vendidos en subasta, por grupos o por familias enteras. @Charlie Abad

El escritor romaní Mateo Maximoff describe en su obra “Le Prix de la Liberté”, los mercados de esclavos romanís, lugares donde presentados sobre un estrado, eran vendidos en subasta, por grupos o por familias enteras.
@Charlie Abad

La existencia de mercados de esclavos está muy documentada y algunos esclavos romanís, los llamados skopici, eran castrados para que sirvieran como cocheros de las damas rumanas de buena familia sin que entrañaran riesgos para su “respetado” marido.

Solo aquellos que consiguieron huir hacia los bosques pudieron mantener su lengua, sus tradiciones y sus oficios, aunque condenados a vivir en la clandestinidad y continua movilidad.

Estos grupos, que vivieron proscritos en los bosques de difícil acceso que existen entre Hungría y Rumanía, vivían atrincherados en medio de aquella selva. No corrían gran riesgo porque los soldados rumanos no tenían ningún interés en aventurarse en aquellos parajes donde no habitaba nadie. Sólo cuando bajaban hacia la llanura para recoger las provisiones, tropezaban, de vez en cuando, con las tropas gubernamentales. Como consecuencia de aquellas escaramuzas, quedaban buen número de muertos sobre el terreno, tanto de una parte como de otra. Refugiados en las cavernas de las cuales habían expulsado a los osos, los romás eran también víctimas del frío, en una región con un clima extraordinariamente rudo. El escorbuto diezmaba sus filas. Pero algunas veces se veían ayudados y aprovisionados por campesinos o leñadores hostiles al régimen de opresión, o cuidados por curanderos benévolos.

La suerte de aquellos que fueron sedentarizados fue la adaptación a la vida rural que dio lugar a pueblos enteros de población casi exclusivamente romaní.

Anuncio de una venta de esclavos gitanos en Valaquia el 8 de mayo de 1852: 18 hombres, 10 niños, 7 mujeres y 3 niñas, in conditie fina (‘en buena condición’).

Anuncio de una venta de esclavos gitanos en Valaquia el 8 de mayo de 1852: 18 hombres, 10 niños, 7 mujeres y 3 niñas, in conditie fina (‘en buena condición’).

El proceso de abolición de la esclavitud romaní comenzó con la liberación de los esclavos pertenecientes al estado, a los que les siguió la Iglesia Ortodoxa en 1855 liberando a sus propios esclavos, alrededor de 200.000. La esclavitud romaní en Rumanía acaba oficialmenteel 20 de febrero del año 1856 que se publicó el edicto de liberación, aunque de facto se mantuvo, en algunos casos, hasta bastantes años después.

Este cambio de status forma parte de las negociaciones del fin de la Guerra de Crimea. Fue una de las cláusulas por las que Inglaterra y Francia reconocen la unión de los dos principados rumanos de Valaquia y Moldavia.
Sirva como apunte que en septiembre de 2010, el Senado rumano rechazó la propuesta de convertir la liberación de los esclavos romanís en una fiesta nacional.

Con el fin de la esclavitud numerosos grupos se dispersaron por Europa, llegando incluso a España, asentándose en pequeños grupos y dedicándose sobre todo a espectáculos callejeros. Los kalés llamaron a estos grupos, los “húngaros”, aunque así se denominaba a cualquier grupo romaní de origen extranjero que llegara a España, fuera o no de Hungría.
La llegada de la Segunda Guerra Mundial y el nazismo, con el que Rumanía se alió, trajo consigo el exterminio considerable de la población romaní y judía.

Los nazis consideraban a los roma “inferiores racialmente” y el destino de los roma en algún sentido era paralelo al de los judíos. Los roma estaban sujetos a encarcelación , trabajos forzados, y masacre. También estaban sujetos a deportación a los campos de exterminio.

Los nazis esterilizaron y castraron a los gitanos en los campos de concentración y exterminio de Dachau y Sachsenhausen. En Buchenwald, en enero de 1940, 250 niños fueron usados para realizar experimentos médicos de resistencia al dolor hasta la muerte. Los Einsatzgruppen (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de roma en los territorios orientales ocupados por los alemanes.

Los rumanos no pusieron en práctica una política sistemática de exterminio de los roma. No obstante, en 1941 entre 20.000 y 26.000 roma del área de Bucarest fueron deportados a Transnistria, en la Ucrania ocupada por los rumanos, donde miles murieron de enfermedades, inanición y el tratamiento brutal.

Romaníes (gitanos) en frente de sus carpas. Rumania, 1936-1940. (Número de inventario del Bundesarchiv: 146-2001-16-20A).

Romaníes en frente de sus carpas.             Rumania, 1936-1940.                                     (Número de inventario del Bundesarchiv: 146-2001-16-20A).

La acusación que pesaba sobre los Romá de “contaminar la sociedad” provocó la deportación de cerca de 30.000 Rroms rumanos durante la Segunda Guerra Mundial. Los susodichos Rroms “nómadas” rumanos fueron deportados colectivamente mientras que los sedentarios lo eran de manera individual.

Con el fin de la guerra y la expansión del comunismo en los años 50 a varios países de Europa del Este, entre ellos también Rumanía. Estos regímenes propusieron asimilarlos, “humanizarlos”, hacer de ellos “un nuevo ser socialista”. En el periodo comunista empieza también un periodo de sedentarización. El dictador Nicolae Ceaucescu puso freno a los carromatos, reforzó los tenebrosos orfanatos que funcionaban desde la época de la monarquía, y en ellos encerró a miles de niños rom. La mayoría de los Romá fueron asimilados en el sector de la industria, la agricultura y los servicios.

La educación obligatoria y la alfabetización formaron parte también de la tónica de este periodo, esta circunstancia provoca una curiosa paradoja en la actualidad y es que nos encontramos con que los “abuelos” de la actual generación de jóvenes tiene una mayor instrucción que sus nietos.

En Rumanía, los Rroms itinerantes consiguieron mantener una cierta autonomía en el periodo comunista. Muchos de ellos han conservado sus prácticas de clan, el contexto de los intercambios familiares, así como los oficios y nombres tradicionales.

Aunque la igualdad formal estaba garantizada para todos los ciudadanos, muchos roma permanecieron en una situación social más precaria y situaciones severas de pobreza se agudizaron durante los años setenta. El carácter ultranacionalista que Nicolae Ceaucescu adoptó durante su mandato amenazaba el estatus de las minorías sobre las que pesaba la sospecha de deslealtad al proyecto socialista. Los roma, en particular, eran vistos como un obstáculo para la modernización de Rumania.

A pesar de la asimilación y las grandes dificultades durante el régimen comunista son bastantes quienes recuerdan que en esa época al menos tenían un techo y trabajo mientras que en la actualidad muchas familias carecen de lo mínimo, viviendo en condiciones de extrema pobreza.

La caída del comunismo intensifica las diferencias y aumenta la tensión entre la población romaní y la rumana.

Brutales Pogroms inauguran los años 90, por desgracia 20 años después se suceden en toda Europa. En la foto un niño roma de Rumanñía ve como queman su casa en el asentamiento de Butmir (Sarajevo) @epa/str

Brutales Pogroms inauguran los años 90, por desgracia 20 años después se suceden en toda Europa.
En la foto un niño roma de Rumanía ve como queman su casa en el asentamiento de Butmir (Sarajevo)
@epa/str

Los años 90 en Rumanía están marcados por los Pogromos a los barrios romanís (linchamiento multitudinario, espontáneo o premeditado, de un grupo particular, étnico, religioso u otro, acompañado de la destrucción o el expolio de sus bienes (casas, tiendas, centros religiosos, etcétera). Estos actos provocan que Rumanía entre en la lista negra de la Organización para la Seguridad y la Cooperación.

Que decir tiene que las personas de etnia romaní que sufrieron estos ataques fueron ignoradas por la justicia y nunca se les concedió ningún tipo de compensación por estos salvajes atropellos. Las indiscriminadas redadas policiales, las frecuentes torturas y malos tratos en las comisarías, las escasas o nulas garantías procesales son hechos que, o no se han investigado, o se ha hecho de forma tan irregular que han convertido todos estos atropellos en actos impunes.

Muchos Romá fueron asesinados o gravemente heridos por disparos de la policía que, sujeta a un sistema de jurisdicción militar, fue dando por cerrado cada caso con el resultado final de impunidad a los culpables.

Estos pogromos, exponente superlativo de la romafobia y los profundos sentimientos anti-romanís que alberga la sociedad rumana, así como la propia situación socio-económica de Rumanía, nos darán las claves del porqué de las migraciones romanís provenientes de este país.

Es en este momento cuando se producen las primeras migraciones que se realizan en calidad de refugiados, después de la revolución del 89 huyendo de los pogromos y la discriminación. Se dirigen principalmente a Alemania, Austria, Francia, Italia… también llegan las primeras expulsiones en el Estado alemán.

El tratamiento recibido en Alemania por parte de algunos grupos de la sociedad y el gobierno fue hostil. También se produjeron violentos brotes racistas. Finalmente se firmó un acuerdo en 1993, entre los gobiernos rumano y alemán para retornar a 50.000 ciudadanos rumanos que fueron expulsados de Alemania en trenes enteros y el Estado rumano cobró el equivalente a unos cien euros por cabeza por “recuperar” a sus antiguos súbditos escapados. Cinco semanas después de la firma de este acuerdo el parlamento alemán aprobó una nueva legislación que hizo más difícil a los solicitantes de asilo entrar en el país.

La situación económica de Rumanía pasa por duros momentos, primero con la reestructuración consiguiente a la caída del régimen comunista y la privatización de las empresas que acentúa la distancia entre los salarios y el precio de los recursos, por poner un ejemplo, en 2005 los precios eran parecidos a los que se manejaban en España pero los salarios unas diez veces inferiores.

Los rumanos, en general, apenas aparecían en las estadísticas de inmigración en España en el año 2000, pero desde entonces han sido el colectivo inmigrado que mayor crecimiento ha tenido. En enero de 2007 se había convertido ya en el segundo en importancia numérica (tras el marroquí). La intensidad de ese flujo migratorio tiene que ver tanto con lo sucedido en Rumania desde mediados de los noventa, como con las características del mercado laboral español.

La violación continua de los Derechos de las personas romanís ha supuesto una advertencia general desde diferentes Ong's e instituciones europeas de defensa de los Derechos Humanos.

La violación continua de los Derechos de las personas romanís ha supuesto una advertencia general desde diferentes Ong’s e instituciones europeas de defensa de los Derechos Humanos.

Con la adhesión de Rumanía a la UE en enero de 2007, aparece la libertad de circulación en el interior de la Unión, muchos rumanos han aprovechado para trabajar, estudiar o tomar sus vacaciones por toda la UE. Si hablamos en particular de los Romá rumanos, los que han aprovechado mejor esta oportunidad han sido los grupos itinerantes, los llamados “nómadas”; poseían la experiencia de la deportación y de viajar. Estaban mejor preparados para este tipo de aventura que los Rroms sedentarios.

Desde al año 2007 los ciudadanos rumanos pueden viajar libremente por el espacio europeo dada su pertenencia a la UE, sin embargo, varios países, entre ellos España, deciden aplicar una moratoria de dos años para las cuestiones relativas a lo laboral. Estas medidas se toman en España sobre todo por la presión de los sindicatos que querían evitar que “vinieran en masa” pero lo único que se consiguió fue que la situación de irregularidad laboral y la economía sumergida se prolongaran. Esta moratoria resulta inútil desde su nacimiento porque nadie puede evitar, por normativa comunitaria, que puedan venir al país.

En general se crea un clima político de alarma que hace referencia a la “amenaza gitana”. Los casos más visibles mediáticamente han sido los dispositivos de anti-inmigración romaní desplegados por Francia e Italia, los cuales incluyen sistemas de vigilancia policial especiales para inmigrantes romá, y en última instancia, protocolos especiales para ejecutar desplazamientos forzosos y deportaciones en masa.

Siempre que se habla de migraciones tendemos a buscar su motivación en cuestiones económicas, y si bien es cierto que esta es la razón más perceptible, no podemos olvidarnos de las circunstancias que conducen a esta situación de pobreza.
La violación continua de los Derechos de las personas romanís ha supuesto una advertencia general desde diferentes Ong’s e instituciones europeas de defensa de los Derechos Humanos. También son víctimas del discurso de odio político, no solo en los grupos de extrema derecha sino también en ocasiones por parte del Gobierno como cuando el presidente, Traian Basescu, llamó “gitana asquerosa” a una periodista de origen romaní.

En la ciudad rumana de Baia Mare se contruyó un muro que separa la población romaní. Para evitar la demolición de este muro el alcalde hizo que se pintara por artistas locales, al quedar sujeto a derechos de autor no puede ser destruido. @Rares Moise/Adevarul

En la ciudad rumana de Baia Mare se contruyó un muro que separa la población romaní. Para evitar la demolición de este muro el alcalde hizo que se pintara por artistas locales, al quedar sujeto a derechos de autor no puede ser destruido.
@Rares Moise/Adevarul

La discriminación, el hostigamiento, la violencia y la segregación impide que puedan sentirse ciudadanos de pleno derecho en los países en los que viven lo que impide el participar en la vida de la sociedad mayoritaria y por consiguiente establecer sentimientos de pertenencia a la sociedad o al territorio.

La migración no es, pues, un fenómeno cultural o una forma de vida sino la única salida que le queda a una comunidad sin ilusiones ni futuro e instalada irremisiblemente en la marginalidad social más extrema.

La gran mayoría de los inmigrantes romanís en Europa occidental viven en condiciones de precariedad e insalubridad intolerables y cada vez son más numerosas, violentas y traumáticas las expulsiones que se están llevando a cabo. Dice Claude Moncorgé, Presidente de Médicos del Mundo en Francia, que “en vez de declararle la guerra a la pobreza se hace la guerra a los pobres”.

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One response to this post.

  1. bueno!!! y que podemos hacer nosotros? Más que un año de informes quiero un año nuevo de participación,de movilización,de llevar a luz nuestros derechos que son tan humanos como los de todos. Deseo que al final de cada protesta presentemos una propuesta,que para sufrimiento ya está que basta,y penando no vemos que se va la vida de aquellos que nos necesitan. Llamo a nuestras personalidades Rromaní para que se pongan al frente de una cruzada verdadera,que solucione hoy los problemas que no esperan a mañana.Estoy dispuesto a trabajar,y como yo muchos en el mundo todo. Decirme en que?

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