Coronas de pureza, chochos pixelados, tetas de reclamo y falsa modernidad

La publicación trata de crearnos la imagen de una especie de Juana de Arco que lucha contra la opresión de su pueblo. ¿Desde cuando el uso sexista del desnudo de la mujer, unido al morbo de que sea gitana para vender más números de la revista, es un acto revolucionario?

La publicación trata de crearnos la imagen de una especie de Juana de Arco que lucha contra la opresión de su pueblo. ¿Desde cuando el uso sexista del desnudo de la mujer, unido al morbo de que sea gitana para vender más números de la revista, es un acto revolucionario?

En estos días parece ser que lo “gitano” está de moda, a los medios de comunicación últimamente parece que les ha dado por hacer una explotación de todas las imágenes que guarda en su mitología popular la sociedad mayoritaria con respecto  los Rroma.

Por un lado los que atraen público de manera sensacionalista sacando tajada de una visión tradicionalista y arcaica, casi mágica y oscurantista que nos delega a la posición de poblados fósiles, reaccionarios, preservadores de lo “auténtico” convirtiéndonos en monos de feria y alimentando el pensamiento popular que nos relega a un universo calculado, a una burbuja espacio-temporal alejada del resto del planeta donde todo es inmutable y donde se transmite la imagen de una continuidad encerrada en un círculo, que rota sobre si misma, que se repite año tras año, siglo tras siglo… como en aquella película americana “El día de la Marmota” (The Groundhog day) en la que el protagonista se queda atrapado en el tiempo y que se ve obligado a revivir el mismo día eternamente, un ejemplo de esto lo tenemos con el inefable programa “Palabra de Gitano”

Por otro ahora nos aparece una fotografía de una joven gitana, Soraya Castro,  muy bella por cierto, en topless como portada de la revista “interviú” y además uniendo la noticia a la celebración del 8 de Abril, Día Internacional del Pueblo Gitano.

La publicación trata de crearnos la imagen de una especie de Juana de Arco que lucha contra la opresión de su pueblo. ¿Desde cuando el uso sexista del desnudo de la mujer, unido al morbo de que sea gitana para vender más números de la revista, es un acto revolucionario?

No quiero que nadie se lleve a engaño, particularmente me importa muy poco o nada que muestre su cuerpo, que este casada o no y con quien… no somos quien para juzgar a nadie, forma parte del ámbito de su vida personal y puede disponer como le plazca. Es su derecho como ser individual y autónomo.

“Al confinar a las mujeres al estatus de objetos simbólicos que siempre serán mirados y percibidos por el otro, la dominación masculina las coloca en un estado de inseguridad constante. Tienen que luchar sin cesar por resultar atractivas, bellas y siempre disponibles”.  Pierre Bordieu, sociólogo

“Al confinar a las mujeres al estatus de objetos simbólicos que siempre serán mirados y percibidos por el otro, la dominación masculina las coloca en un estado de inseguridad constante. Tienen que luchar sin cesar por resultar atractivas, bellas y siempre disponibles”.        Pierre Bordieu, sociólogo

Si profundizamos en el texto además nos hallamos con un poco más de lo mismo, la vieja escuela reaccionaria,  que habla de linajes puros sin mezcla, también dice no ser abanderada de nada lo que resulta muy contradictorio según la utilización que ha hecho la revista tanto en la redacción del contenido como en el hecho de sacar este número precisamente en una fecha tan señalada como el 8 de abril.  La ponen como ejemplo de mujer gitana del siglo XXI, una mujer sin estudios pero que enseña el pecho como muestra de modernidad. No se que opinaran las feministas después de tantos años luchando por la dignidad de la mujer, la educación igualitaria y el empoderamiento.

En el fondo de todo esto lo que aparece es una falsa idea de que es la “modernidad”. Pasamos mucho tiempo discutiendo sobre lo que es “moderno” y lo que es “tradicional” estableciendo una confrontación que estimamos como “natural”.

¿Qué es modernidad? ¿Qué es tradición?

Según mi opinión hay una falsa idea de la modernidad que se pretende identificar  como algo externo, heredado de occidente o de la sociedad mayoritaria en este caso. Es superficial y banal pensar que aparecer en una revista dedicada al público masculino enseñando los pechos es un acto de cambio o mejora en la situación de la mujer romaní, eso es tan falaz y simplista como pensar que las chicas que salen en el programa de “Hombres, mujeres y viceversa” son las exponentes del movimiento de liberación femenino… una verdadera aberración de pensamiento.

Usar una forma de machismo que pasa por convertir a la mujer en objeto sexual a través de su exhibición en contraposición a otras forma de machismo que la obliga a taparse de pies a cabeza no hace sino reforzar el machismo doblemente.

Estableciendo esta dicotomía, esta línea de pensamiento binario de confrontación con lo “tradicional”, lo único que logramos es crear posiciones extremas y poco meditadas, que se quedan en lo anecdótico y superficial, más en el plano de lo visceral que de la razón y alejadas del verdadero cambio que se establecerá cuando las mujeres puedan optar en igualdad de condiciones a puestos públicos, al trabajo, a los órganos de toma de decisiones, cuando el modelo patriarcal que reduce a la mujer a un mero objeto pasivo y receptor pase a ser un modelo de solidaridad y lucha conjunta por una mejora total en paridad.

¿no será mejor que nos centremos en valores universales como son los Derechos Humanos, el respeto a la diversidad y la libre opción? Vayamos hacia discursos más universalistas y salgamos de los agujeros y círculos viciosos que nos impiden progresar bien sea desde esa idea reaccionaria de como debe aplicarse la “tradición” o desde esta idea de “falsa modernidad” que no deja de ser igualmente reaccionaria.

¿no será mejor que nos centremos en valores universales como son los Derechos Humanos, el respeto a la diversidad y la libre opción? Vayamos hacia discursos más universalistas y salgamos de los agujeros y círculos viciosos que nos impiden progresar bien sea desde esa idea reaccionaria de como debe aplicarse la “tradición” o desde esta idea de “falsa modernidad” que no deja de ser igualmente reaccionaria.

Como toda acción tiene una reacción, con ese discurso favorecemos la idea reaccionaria de que lo “tradicional” es más auténtico, más “puro”,  se les da el monopolio de lo “auténtico” en detrimento de aquellos que piensan de manera diferente, se les da el poder, de una manera indirecta para que establezcan el monopolio de la idea de identidad y también de sus manifestaciones.

La cuestión es ¿somos más modernos cuando más imitamos? ¿Todas las personas tradicionales son excluyentes, machistas…? con sinceridad… no lo creo.

Y mi conclusión es ¿no será mejor que nos centremos en valores universales como son los Derechos Humanos, el respeto a la diversidad y la libre opción? Vayamos hacia discursos más universalistas y salgamos de los agujeros y círculos viciosos que nos impiden progresar bien sea desde esa idea reaccionaria de como debe aplicarse la “tradición” o desde esta idea de “falsa modernidad” que no deja de ser igualmente reaccionaria.

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